FIN DE CULEBRON: LA PLAZA ALTA DE ALGECIRAS RECUPERA TODOS SUS FAROLES Y EL AYUNTAMIENTO DESVELA EL MISTERIO EUROPA SUR

La empresa concesionaria del alumbrado municipal restaura este elemento tras meses de ausencia por motivos desconocidos

El avión conquista a la diáspora marroquí pero el ferri resiste gracias al coche, los regalos y la familia


 Fin al culebrón. Este lunes, Algeciras amanece más iluminada -o, al menos, con más puntos de luz- que el pasado fin de semana, una vez que la Plaza Alta ha recuperado el farol perdido que completa la estructura de su fuente central. Meses después, todo vuelve a estar en su sitio y el misterio queda, por fin, resuelto.

Desde primera hora de la mañana, la empresa SICE, concesionaria del servicio de alumbrado municipal, ha trabajado en este céntrico enclave para recolocar el farol que meses atrás desapareció de pronto sin dejar rastro alguno.

El pasado mayo, cuando ya hacía, al menos, tres meses que el farol no se encontraba en su ubicación natural, este periódico preguntó al Consistorio qué había ocurrido con la pieza desaparecida, si había podido recuperarse, si iba a reponerse y si se había comprobado el estado del resto de lámparas de la fuente. Entonces, la única respuesta fue que había "trasfondo", sin más explicaciones.

No ha sido hasta este mismo lunes cuando el Ayuntamiento ha desvelado el misterio que envolvía la desaparición del ya célebre farol. O, al menos, parte de él. Según ha detallado el Consistorio en una nota de prensa, "el farol fue desmontado hace unos meses para permitir la ejecución de una actuación técnica destinada a la reparación de distintos elementos estructurales y decorativos que presentaban signos de deterioro derivados del paso del tiempo y de su exposición a las condiciones ambientales". Una vez concluidos estos trabajos, señala el texto, se ha procedido a su reinstalación. Además, la teniente de alcalde delegada de Urbanismo, Yéssica Rodríguez ha destacado "la importancia de continuar llevando a cabo actuaciones de conservación y mantenimiento sobre el patrimonio urbano de Algeciras".

Con estas palabras, el equipo de gobierno aclara que el farol no cayó, sino que fue desmontado, probablemente durante aquella sucesión de temporales de enero y febrero. Desde entonces y hasta este lunes, el conjunto monumental permaneció mutilado: cuatro linternas metálicas donde antes había cinco. Lo que el Consistorio no ha aclarado en su nota de prensa es cuál era el "trasfondo" que alegó a consultas de Europa Sur.

Detalle del farol restaurado
Detalle del farol restaurado / Erasmo Fenoy

Faroles con historia

Los faroles de la Plaza Alta son de hierro forjado. En 2017, hace ya nueve años, fueron retirados todos para su restauración. Se limpiaron con medios químicos y mecánicos para eliminar los halos de suciedad producidos por contaminantes, las sales traídas por la cercanía del mar y los excrementos de las aves, tan corrosivos como persistentes. Volvieron a su sitio rejuvenecidos, como actores tras una temporada en balneario.

El misterio que envolvió la desaparición recordó a la de las antiguas ranas de la misma fuente, que se decía que habían sido sustraídas por Paco Esteban, primer alcalde democrático de la ciudad tras la Constitución de 1978 para decorar —según el rumor popular— la piscina de un supuesto chalé que ni siquiera existía. La diferencia es que esta vez el Ayuntamiento comandado por José Ignacio Landaluce añadió un ingrediente extraordinario: la sospecha narrativa. Porque decir que existe “trasfondo” es abrir una puerta que luego resulta imposible cerrar. La palabra tiene algo de novela policiaca antigua, de expediente guardado en un cajón, de conversación interrumpida cuando alguien entra en la sala.

Tras meses de incógnitas, de teorías que rozaban la conspiración y de dudas sobre el devenir de esta pieza metálica ha visto crecer a varias generaciones de algecireños, la ciudad recupera parte de su luz nocturna.

Comentarios

Entradas populares de este blog