ESPERA, UNO DE LOS PEORES DE CALOR DE LAS ÚLTIMAS SEIS DÉCADAS. MÁLAGA HOY

En la primavera, la temperatura media ya ha sido 1,1 grados más alta de lo normal, con menos de la mitad de lluvias

Málaga duerme a 30 grados, en su primera noche tórrida de terral del año



 Nadie lo quiere, pero toca prepararse para otro verano infernal. Cada cual que se mentelice como pueda, porque la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene claro que en Málaga este será uno de los más calurosos de las últimas seis décadas. De forma generalizada, en toda la provincia habrá temperaturas por encima de lo normal –otra vez–, y aunque resulta imposible predecir a cuánto se podrían poner los termómetros, lo que se sabe por lo que dicen todos los modelos de predicción, es que el llamado verano climatológico –el que se corresponde con los meses de junio, julio y agosto– va a ser uno de los peores del ranking que arranca en 1961 con los primeros registros y que, de momento, encabezan los veranos de 2025 y 2023.

“Vamos a tener un verano bastante cálido en toda España, sobre todo en la zona sur”, asegura el director del Centro Meteorológico de Málaga, Jesús Riesco, que precisa que en el caso de la provincia malagueña “estará muy probablemente en el tercil más cálido”. Esto significa que si se dividen en tres grupos todos los veranos registrados desde 1961, el de este año estaría en el equipo ganador en cuanto a calor. Incluso, entre estos, el meteorólogo calcula que “seguramente sea uno de los más cálidos”.

Hasta la fecha, en los últimos 65 años, el verano más caluroso en Málaga fue el del año pasado. Según las estadísticas oficiales de la Aemet, entre junio y agosto de 2025 se registraron 26,4 grados de media, dos por encima de lo normal para esta época del año. El honorable título lo comparte con el verano del año 2023, que empata en temperaturas. El tercero tampoco queda lejos, pues fue el de 2022, con 26 grados de media y el cuarto, el de 2012, con 25,7. “Todos de este siglo”, sentencia Riesco, que manifiesta así que los datos evidencian y ponen cara al cambio climático.

En cuanto al temido terral, Riesco avisa de que habrá “varios episodios”. “Como todos los años”, subraya, por otro lado. De momento, en quince días que van de junio, la provincia ya ha recibido dos envites de este fenómeno tan malaguita: los días 2 y 4, ambos breves, pero con aviso amarillo. El peor fue el primero, que con máximas de 38,4 grados durante la tarde, dejó la primera noche tórrida del año en la provincia, obligando a dormir a 30 grados. Ayer también hubo terral, aunque fue uno de esos suaves, con 36,4 grados en el aeropuerto, 36 en Torremolinos y 35,2 en Coín.

Además, también advierte de que habrá que sufrir varias olas de calor, a nivel nacional y en Andalucía, aunque aún no se sabe cuándo golpeará la primera. “Es posible que a finales de esta semana, hacia el domingo y en continuidad con la siguiente semana, tengamos un episodio de altas temperaturas en Andalucía y posiblemente en gran parte de España”, dice Riesco, que comenta que todavía no se sabe si cumplirá con los requisitos para ser la primera ola de calor.

En cuanto a los vientos durante el verano, el director de la Aemet en Málaga señala que va a predominar el levante, como suele suceder en verano. Esto es importante, al menos para los municipios costeros, porque con él queda la costa “protegida” de las altas temperaturas. Si bien, Riesco incide en que “en los últimos años se ha observado un incremento del número de días de poniente”, lo que supone que haya más días de terral y que este sea más agresivo.

En cuanto a las precipitaciones, sobra decir que no habrá ninguna ni en junio, ni en julio ni en agosto. “No se espera más que alguna tormentilla en el interior, algo que pueda llegar a la costa, pero algo muy esporádico y de muy poca cantidad”, expone Riesco. Algo similar a lo de este fin de semana, por ejemplo.

Una primavera "muy cálida y seca"

Todo esta predicción para el verano, llega después de una primavera que según la Aemet ya ha sido “muy cálida”, especialmente en la recta final, con temperatura “significativamente por encima de lo normal” en la última quincena de mayo, según Riesco.

En concreto, es la quinta más calurosa de los últimos 65 años, con una temperatura media de 16 grados, lo que supone 1,1 grados por encima de lo normal del periodo de referencia (1991-2020), que son 14,9 grados. Así, solo ha habido otras cuatro más cálidas: 2023, con 17,4 grados; 2015, con 16,3 grados; 1961, con 16,3 grados, y 2006, con 16,2. Cabe precisar también que la de este año empata en cuanto a temperaturas con las de 2024 y 2017.

Respecto a las precipitaciones, ha sido la décima más seca desde 1961. Según la Aemet, entre los meses de marzo, abril y mayo han caído 90,5 litros por metro cuadrado, esto es, el 53% respecto a lo normal. “Prácticamente ha llovido la mitad de lo normal, con lo que se puede considerar una primavera muy seca”.

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